Las termitas
Atacan a la madera porque tienen una necesidad vital de celulosa. Asimismo, no dudan en carcomer otros materiales: plástico, metal ligero y textil. Viven en comunidad, ya sea en galerías subterráneas en presencia de una gran humedad en el caso de las termitas subterráneas, o en la madera, en el caso de las termitas de madera. Estas últimas abren grandes cavidades en el interior de la madera pero apenas tocan su capa exterior. Están muy generalizados en el sudoeste, el oeste y el sur de Francia, así como en la región parisina.
Los capricornios
Atacan a los armazones de maderas resinosas secas (pino, abeto, pícea) y se alimentan cavando galerías. Se localizan principalmente en los armazones y no dejan rastro aparente en la superficie de la madera, si bien se puede escuchar el ruido que producen al devorar la madera. Daños: galerías de 6 a 8 mm de diámetro llenas de "harina" que se escapa por los orificios ovalados abiertos por el insecto cuando sale de la madera.
Las carcomas
Atacan a los muebles: la carcoma pequeña ataca a las maderas resinosas y frondosas; la carcoma grande prefiere las maderas viejas resinosas o frondosas previamente atacadas.
Daños: galerías de 1 a 3 mm de diámetro llenas de "harina" (serrín) bastante gruesa. Los orificios percibidos en la superficie son abiertos por el insecto para escaparse.     
Los líctidos
Atacan a las maderas frondosas secas, ricas en almidón y a determinadas maderas exóticas de muebles, paneles enlistonados, ventanas y puertas. La larva ataca a todas las maderas viejas frondosas o resinosas.
Daños: galerías de 1 mm orientadas en el sentido de las fibras de la madera, llenas de "harina" extremadamente fina y amontonada. El insecto se escapa por los orificios que abre en la superficie de la madera.     
   
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